Escrito porDaniela

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Cómo gestionar un accidente laboral: tipos, características e indemnizaciones

Un accidente de trabajo es una situación sobrevenida que siempre se trata de evitar, pero que es muy difícil prevenir y erradicar completamente. Además de tomar todas las medidas preceptivas en prevención de riesgos laborales, es importante para la empresa y el trabajador saber cómo hay que reaccionar ante un accidente y qué dice la ley sobre ellos.

Según un informe de UGT, durante el año 2020, a pesar de la bajada de actividad por la Covid-19, se registró algo más de un millón de accidentes laborales de los que 708 fueron mortales. Es decir, cada día, dos trabajadores murieron como consecuencia de su trabajo. Estas cifras suponen un descenso de los accidentes de trabajo, pero un incremento de las muertes.

De cualquier manera, son números que ponen de relieve la importancia de un fenómeno que hay que tener muy en cuenta y ante el que es necesario estar preparado.

¿Qué es un accidente laboral?

En su definición de accidente de trabajo, la Ley General de la Seguridad Social lo describe como “toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena”.

A pesar de lo que pueda parecer, el daño al que se refiere la lesión corporal un concepto mucho más amplio que puede ser físico, pero también psíquico o psicosomático.

Accidente en el trabajo

También la expresión “trabajadores por cuenta ajena” debe entenderse en un sentido más amplio porque la protección de la Seguridad Social se ha extendido también a los trabajadores por cuenta propia.

Para que se pueda hablar de accidente laboral, el trabajo ha de ser la causa del accidente o el accidente de trabajo debe tener un nexo con el trabajo que se desempeña. Deben poder relacionarse.

Tipos de accidentes laborales

Siempre existe un cierto grado de incertidumbre cuando se habla de accidentes laborales porque la jurisprudencia no siempre es homogénea, pero existen algunos casos claros tipificados claramente como accidentes laborales.

Accidente por tareas realizadas

Si el accidente se produce como consecuencia del desempeño de las funciones laborales, en el lugar de trabajo y dentro de la jornada laboral se presume, en principio, que es un accidente laboral.

También si llega por cumplimiento de las órdenes del empresario o espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa se considerará accidente laboral. No importa si estos trabajos no corresponden a la categoría del trabajador, seguirá considerándose accidente de trabajo.

En general, cualquier accidente dentro de la jornada laboral, en el lugar de trabajo o desde el que se realizan las tareas se considera accidente laboral y es el empresario el que tiene la carga de prueba para demostrar que no lo es.

Accidentes de trabajo in itinere

La conexión con el trabajo, es decir, los recorridos directos de ida o vuelta del domicilio al lugar de trabajo se consideran accidentes laborales. Dentro de los accidentes de trabajo in itinere entrarían también los que tienen lugar con motivo de la realización alguna tarea dentro de la jornada laboral fuera del puesto de trabajo habitual.

Accidentes durante la actividad sindical

Son accidentes de trabajo los que se producen como consecuencia del desempeño de cargos electivos de carácter sindical. También en este caso se considera accidente laboral el trayecto de ida y vuelta al lugar en el que se realizan estas funciones de representación de cargos electivos de carácter sindical.

Actos de salvamento

Se considera accidente laboral si se produce en actos de salvamento que tienen conexión con el trabajo.

Enfermedad contraída en el trabajo

Aunque no esté registrada como enfermedad profesional, una enfermedad contraída por el trabajador como consecuencia de la realización de su trabajo tiene la consideración de accidente laboral.

Enfermedades o defectos que se agraven como consecuencia del trabajo

Las enfermedades o defectos padecidos con anterioridad que se agraven como consecuencia de las tareas laborales también son considerados accidentes laborales.

Lesiones psíquicas

En este caso se trataría de estrés, agotamiento psíquico y lesiones psíquicas similares que se produzcan como consecuencia del trabajo. En estos casos puede costar más probar la conexión con el trabajo, pero cada vez son más frecuentes estos accidentes laborales.

Lo que no es un accidente de trabajo

Al igual que existen supuestos en los que se considera que existe un accidente laboral, también hay algunos casos que, claramente, no son un accidente de trabajo.

  • Imprudencia temeraria del trabajador

En general, se ha habla de incurrir en un riesgo manifiesto, innecesario y grave yendo contra las recomendaciones y directrices facilitadas por el empresario. En este caso, no es un accidente laboral ya que es el propio trabajador el que no sigue las normas y genera con su imprudencia temeraria el accidente.

  • Tampoco si el accidente tiene lugar con ocasión o como consecuencia de un acto doloso.

Es decir, sobre todo aquellos accidentes en los que el trabajador ha tenido la voluntad de provocarlos para obtener algún beneficio.

  • Los accidentes debidos a fuerza mayor extraña al trabajo, un hecho imprevisible e inevitable que no tiene nada que ver con el puesto de trabajo.
  • Cuando la lesión corporal de la que habla la definición de accidente laboral se produce por la intervención de una tercera persona.
  • Tampoco son accidente laboral los infartos de miocardio, trombosis o similares si no son consecuencia del trabajo.

Diferencias entre accidente laboral y enfermedad profesional

Aunque tienen cosas en común, no hay que confundir el accidente laboral, producido normalmente por un hecho fortuito, y la enfermedad profesional, que suele ser un proceso más prolongado en el tiempo que incide en la salud del trabajador.

Accidente en el puesto de trabajo

Para que una dolencia sea considerada enfermedad profesional debe ser consecuencia del trabajo o tener un nexo con él. También ha de estar recogida en las enfermedades profesionales que establece la ley.

El accidente laboral, en cambio, tiene una acepción más abierta que permite aglutinar más supuestos. De hecho, algunas enfermedades profesionales que no encuentran acomodo en las previstas por la norma se consideran accidentes de trabajo.

¿Se puede pedir una indemnización por accidente laboral?

Hay dos tipos de indemnizaciones cuando se produce un accidente laboral.

Indemnización por lesiones permanentes no invalidantes

Esta indemnización la paga la mutua y se da siempre en los casos de lesiones graves. Dentro de este grupo, hay diferentes indemnizaciones:

  • Por perjuicio estético
  • Por daño corporal
  • Por lesiones
  • Por fallecimiento para el cónyuge y los descendientes en caso de accidente laboral
  • Por pérdida de feto

Indemnización por accidente de trabajo

Se puede reclamar una indemnización por un accidente laboral si existe alguna responsabilidad por parte de la empresa. Por ejemplo, no haber tomado medidas adecuadas en prevención de riesgos laborales da pie a una indemnización e incluso a un recargo.

La cuantía de la indemnización, si se considerase necesaria, se determina en función de las consecuencias del accidente, es decir, de los días de incapacidad temporal y las secuelas. Será mucho mayor si acaba desembocando en una incapacidad permanente.

El plazo para reclamar la indemnización es de un año desde que se conoce el alcance de las lesiones del accidente de trabajo. El pago de la indemnización, si corresponde, corre a cargo del empresario o de la aseguradora que tenga contratada.

¿Cuánto se cobra y cómo funciona la prestación por accidente de trabajo?

Cuando se produce un accidente de trabajo, el empleado tiene derecho a recibir una prestación que compense los ingresos que deja de percibir al no poder estar trabajando y los gastos que genera la asistencia sanitaria. Las cotizaciones a la Seguridad Social en contingencias profesionales para enfermedades profesionales y accidentes de trabajo son las que posibilitan esta prestación.

Hay dos tipos de prestaciones:

Prestación por incapacidad temporal

Esta prestación es la más común y se pone en marcha en el momento en el que el accidente laboral implica una baja médica. Esta prestación se concede tanto si el trabajador está dado de alta en la Seguridad Social como si no lo está. Tampoco es necesaria una cotización previa a la Seguridad Social.

La cuantía será el 75% de la base reguladora y se abonará desde el día siguiente del accidente de trabajo. Como comentábamos más arriba, la falta de prevención de riesgos laborales o de las medidas de higiene y salud necesarias conllevará un recargo en la indemnización, pero también en la prestación. La prestación se incrementará entre un 30% y un 50%, según las características de cada caso.

Prestación por incapacidad permanente

La incapacidad permanente se determina cuando las consecuencias del accidente laboral impiden al trabajador realizar las tareas de su jornada laboral.

La prestación por incapacidad permanente total consiste en una pensión vitalicia mensual del 55% de su salario mensual que puede sustituirse por una indemnización si el empleado tiene menos de 60 años.

Prevención de riesgos laborales y sanciones

Como hemos visto anteriormente, el seguimiento de la normativa en prevención de riesgos laborales es fundamental para evitar recargos en indemnizaciones y prestaciones por accidente laboral. También para evitar directamente, como es obvio, que el accidente de trabajo se produzca. La mejor forma de evitar los accidentes laborales es trabajar en la prevención para que no lleguen a producirse.

Más allá de los recargos, no seguir las directrices en prevención de riesgos laborales, seguridad y salud y todas las relacionadas con el entorno laboral puede llegar incluso a tener consecuencias penales para el empresario.

En el caso de un accidente laboral el que se establezcan responsabilidades penales, éstas pueden ir desde los 3 meses hasta los 6 años de prisión. También pueden haber multas e inhabilitación.

Las sanciones civiles oscilan entre apenas 30€ y más de 600.000€ y las administrativas, relacionadas directamente con la prevención de riesgos laborales, desde los 2.000€ hasta más de 800.000€. En todos los casos, la gravedad de la negligencia y las consecuencias del accidente de trabajo en el trabajador son las que determinan el castigo.

Reclamaciones sobre accidentes

Antes de acudir a los tribunales existe el procedimiento administrativo de determinación de contingencias para aclarar si un determinado accidente se considera accidente laboral. Este procedimiento puede instarlo la Inspección de Trabajo o el propio trabajador.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social es el que, tras los informes pertinentes, determina si el accidente se considera laboral o no. Si la resolución de la Seguridad Social es negativa, el trabajador todavía tiene el recurso de acudir a los tribunales.

¿Cómo actuar ante un accidente de trabajo y gestionarlo adecuadamente?

Además de la atención inmediata al accidentado y el aviso a la mutua, la empresa debe pasar un parte del accidente con los datos del suceso y el trabajador.

Un software de control horario, bajas laborales, ausencias y gestión de vacaciones como Papershift es la mejor herramientas para disponer de todos los datos que se solicitan con rapidez y agilizar mucho más su entrega. También permite conocer mejor las circunstancias horarias en las que se produce el accidente de trabajo y ayuda a concretar responsabilidades.

Es una ayuda muy eficaz que permite evitar confusiones y actuar mucho más rápido.

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