Baja voluntaria

La baja voluntaria es el derecho de cualquier trabajador a interrumpir su contrato y dejar de trabajar. Debe realizarse con un plazo de preaviso de 15 días y sigue generando el derecho al finiquito.
Baja voluntaria

Baja voluntaria y 6 cosas que se deben tener en cuenta al aprobarla

La relación laboral puede llegar a su fin por numerosos motivos. En ocasiones, es el empresario el que toma la decisión de terminarla mediante un despido, objetivo o disciplinario.

El contrato también puede llegar a su fin porque expira el periodo de tiempo para el que fue realizado o porque empresa y trabajador llegan a un acuerdo para terminarlo.

Cuando es el empleado el que decide romper de forma unilateral la relación laboral con la empresa estamos hablando de una baja voluntaria. Se trata de un derecho al que puede acogerse el trabajador, pero hay que cumplir una serie de requisitos para que pueda ejercerse.

¿Qué es el derecho a la baja voluntaria de un trabajador?

La baja voluntaria no es más que la decisión del trabajador de dejar su puesto de trabajo. También es conocida como dimisión o desestimiento de contrato.

La baja voluntaria puede darse con cualquier tipo de contrato, aunque tenga una duración determinada, y en cualquier momento. No es necesario ningún tipo de justificación para realizar una baja voluntaria, tan solo expresar el deseo de abandonar la empresa y no continuar con el contrato establecido.

Aspectos importantes para la empresa y el trabajador en una baja voluntaria

Aunque, en principio, la baja voluntaria es un derecho muy fácil de exigir y materializar hay algunas cuestiones relevantes que hay que tener en cuenta cuando se produce una baja voluntaria.

Ha de ser voluntaria

Como su propio nombre indica, la decisión del trabajador de romper la relación laboral debe ser voluntaria. En ningún caso puede deberse a coacciones de la empresa o ser instigada por el empresario, sino que debe ser una opción individual que toma libremente el trabajador.

Si la baja voluntaria se lleva a cabo con la existencia de algún tipo de coacción por parte de la empresa, el trabajador puede denunciar la situación y, si el juez considera que está en lo cierto, la baja puede ser declarada nula.

En algunas ocasiones las bajas voluntarias se han utilizado por algunos empresarios para intentar evitar pagar la indemnización correspondiente a un trabajador por su despido. En estos casos se trataría de una baja voluntaria en fraude de ley.

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Debe existir preaviso

El artículo 49 del Estatuto de los Trabajadores, que regula las causas de extinción del contrato de trabajo, no especifica el plazo de preaviso para una baja voluntaria y lo deriva a lo que “señalen los convenios colectivos o la costumbre del lugar”.

Por lo tanto, hay que buscar en el convenio colectivo el plazo para que la empresa reciba la carta de baja voluntaria en la que se concreta la voluntad del trabajador de abandonar la entidad. Si el convenio colectivo no dice nada, el plazo habitual y generalmente aceptado para enviar la carta de baja voluntaria a la empresa es de 15 días naturales.

En algunos convenios se establece un plazo de preaviso superior a los 15 días habituales. Si no se cumple el plazo previsto, la empresa puede descontar del finiquito los días de preaviso que falten o incluso más si así lo establece el convenio colectivo.

El cumplimiento del plazo de preaviso es, por tanto, un aspecto que hay deben tener muy en cuenta tanto el trabajador como la empresa.

Carta de preaviso

La forma ideal de presentar la carta de preaviso que comunica la baja es por escrito y en papel, en una carta de baja voluntaria que el trabajador entrega a la empresa. Es conveniente que llegue por duplicado, con una copia para la empresa y otra para el trabajador, ambas firmadas y selladas por el propio empleado y la empresa.

No obstante, la ley no exige que la presentación de la baja voluntaria tenga que ser por escrito por lo que, en principio, también puede ser verbal. Existen, además, muchos casos en los que los jueces han admitido la presentación de la carta de preaviso a través de medios electrónicos.

No existe tampoco un modelo establecido de cómo debe ser el documento para presentar la baja voluntaria, pero es conveniente que siempre incluya estos datos imprescindibles:

  • Nombre del trabajador
  • Día previsto para el fin de la relación laboral
  • Día en el que se se presenta la carta de preaviso
  • Días de preaviso que se han concedido

No hay que olvidar que la motivación no es necesaria en una baja voluntaria por lo que el trabajador no necesita aportar la causa que le lleva a acogerse a ella cuando debe presentar la baja. Es uno de los derechos que asisten a los trabajadores en este proceso.

También se puede optar por enviar un burofax para conseguir un documento con más garantías o si la empresa se niega a sellar el documento presentado.

Lo importante para el trabajador es tener constancia de que la empresa ha recibido la notificación de la baja voluntaria para que todo el proceso se desarrolle con normalidad y reciba el finiquito que le corresponde.

La importancia de un buen software de gestión de recursos humanos

Cuando se produce una baja voluntaria es importante poder contar con un software de control horario y gestión de recursos humanos que haga mucho más sencillo el control de los días de preaviso y el pago del finiquito al trabajador que decide causar baja voluntaria.

Con un software como el de Papershift se pueden automatizar procesos y hacer mucho más rápida la circulación de la información necesaria para que todo el proceso sea más rápido. Permite al mismo tiempo definir mejor el perfil que va a necesitar la empresa para cubrir el puesto que deja el empleado que opta por la baja.

¿Cuándo puede retractarse el trabajador?

Un trabajador que solicita una baja voluntaria solo puede retractarse de su decisión desde el momento en el que entrega la carta hasta que se produce la baja de forma efectiva. Una vez la baja se ha llevado a cabo, los trabajadores ya no pueden retractarse.

Si la empresa no acepta el retorno del trabajador tras retractarse durante el periodo de preaviso podría incurrir en un despido improcedente. Solo si la empresa puede demostrar que existe un perjuicio evidente para ella con el retorno del trabajador podría evitar esta situación.

Este perjuicio podría darse en el caso, por ejemplo, de que se hubiese producido la contratación de otra persona para cubrir el puesto.

Finiquito sí, pero indemnización no

Cuando es el trabajador el que decide acogerse a su derecho a una baja voluntaria o dimisión no tiene derecho a ningún tipo de indemnización. No se trata de un despido y, por tanto, no hay indemnización.

Lo que no pierde en ningún caso el trabajador es su derecho al finiquito. El último día de trabajo, la empresa debe entregar al trabajador una propuesta de liquidación, es decir, el finiquito con todo lo que se adeuda al empleado.

Si el trabajador no está de acuerdo con la propuesta puede firmarla como “no conforme”. Si existe algún tipo de deuda como, por ejemplo, por impago de salarios, el trabajador podrá reclamar estas deudas, aunque, en este caso, hay otras opciones para terminar con la relación laboral, además de la baja voluntaria.

El finiquito incluye, entre otros aspectos:

  • días de salario pendientes de cobro
  • vacaciones no disfrutadas
  • La parte proporcional de las pagas extraordinarias que no se ha percibido si no están prorrateadas en el sueldo
  • Cualquier otro pago acordado que no se haya realizado hasta el momento de la baja

Daños y perjuicios

En algunos casos de baja voluntaria, la empresa puede reclamar al trabajador daños y perjuicios si considera que han existido. Solo se suele considerar que pueden producirse cuando hay algún elemento contractual o del convenio colectivo que se puede haber roto con la baja como puede ser una cláusula de permanencia.

Es muy difícil que se pueda llegar a demostrar que ha habido daños y perjuicios por una baja voluntaria de un trabajador, excepto si consta con claridad algún aspecto específico sobre esta cuestión en el contrato.

Consecuencias en la prestación por desempleo

Si el trabajador deja su puesto de trabajo con una baja voluntaria, no tiene derecho a la prestación por desempleo ni a otros subsidios. Legalmente, esta persona no se encuentra en situación legal de desempleo porque no ha perdido su trabajo de forma involuntaria sino que lo ha hecho por voluntad propia y no puede cobrar el paro.

El objetivo de esta medida es evitar que puedan producirse casos de personas que opten por una baja voluntaria solo para cobrar el paro que han acumulado.

Solo las mujeres víctimas de violencia de género tienen derecho a la prestación por desempleo si optan por terminar su contrato con una baja voluntaria.

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Baja voluntaria en el periodo de prueba

En el caso de que el trabajador se encuentre en el periodo de prueba no necesita comunicar por escrito su decisión de acogerse a una baja voluntaria.

Diferencias entre baja voluntaria y abandono del puesto de trabajo

Aunque son similares en algunos aspectos, no es lo mismo una baja voluntaria que el abandono del puesto de trabajo y no hay que confundir los dos procesos.

El abandono de trabajo es una dimisión que se produce cuando el empleado toma la decisión de dejar de acudir a su puesto de trabajo y lo hace sin ningún tipo de preaviso.

Este caso supone un auténtico problema para la empresa porque la ausencia no supone, en principio, la ruptura de la relación laboral.

Es la propia empresa la que debe cerciorarse de que el empleado no va a continuar con su contrato y no va a volver a su trabajo. Puede hacerlo a través del correo electrónico, llamadas de teléfono o con un burofax.

El periodo de espera para determinar si se ha producido un abandono del puesto de trabajo y, por tanto, la dimisión del trabajador suele ser de, al menos, tres días. Éste es el plazo que tiene el trabajador para presentar la baja por incapacidad temporal y se respeta por si fuera ésta la causa de su ausencia.

Cuando se ha verificado que el empleado no va a volver a su trabajo y continuar con su contrato, la empresa puede optar por establecer que existe una dimisión y remitir la baja voluntaria a la Seguridad Social o también puede optar por un despido disciplinario por ausencia injustificada del puesto de trabajo.

La decisión que tome la empresa es relevante para el trabajador porque si es una baja voluntaria no tendrá derecho a paro, pero si elige el despido sí que podrá acceder a la prestación por desempleo y los derechos que le correspondan.

Alternativas a la baja voluntaria

Los trabajadores tienen otras opciones al uso de una baja voluntaria. Una de las que más se asemeja a la dimisión, aunque sin tanto riesgo para el trabajador, es la excedencia voluntaria. En este caso no se pierde completamente la relación laboral.



Escrito porDaniela

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