Escrito porDaniela

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Contrato en prácticas: requisitos y bonificaciones

El contrato en prácticas es una modalidad de contrato que ofrece grandes beneficios tanto para la empresa como para el trabajador, normalmente joven, que se incorpora a un puesto de trabajo.

Este tipo de contrato está dirigido a facilitar que los recién titulados se puedan incorporar al mercado laboral y completen su formación con experiencia práctica.

Con este, la empresa tiene la oportunidad de absorber ideas y enfoques frescos e incorporar a jóvenes prometedores, además de beneficiarse de bonificaciones. El trabajador, por su parte, disfruta de una oportunidad laboral para completar su formación, demostrar su valía y labrarse un futuro en la empresa o en el sector que ha escogido.

Contrato en practicas

Ahora bien, el contrato en prácticas tiene unas características muy concretas fijadas por el Estatuto de los Trabajadores y la normativa laboral que hay que conocer para que trabajador y empresa puedan sacarle el máximo provecho. Bien utilizado, un contrato de prácticas puede ser la herramienta perfecta para captar talento joven para la empresa.

¿Qué es?

El contrato de prácticas está dirigido a personas que poseen un título universitario o de otro tipo y que están iniciando su carrera laboral en un determinado sector. Este contrato pretende ser una puerta de entrada al mundo laboral para ellos y completar su formación académica con la práctica en una empresa de lo aprendido en su centro de estudios.

En el contrato en prácticas, el puesto de trabajo que ocupe el trabajador tiene que estar relacionado con su titulación.

Diferencias con el contrato de formación

No hay que confundir el contrato en prácticas con el contrato de formación y aprendizaje. En los contratos en prácticas, el puesto de trabajo tiene que ser el adecuado al nivel de estudios del trabajador. En el contrato de formación, el trabajador no necesita tener una titulación relacionada con el puesto de trabajo.

El contrato de formación está dirigido a jóvenes de entre 16 y 24 años sin cualificación profesional. Es un contrato en el que se adquiere práctica con el puesto de trabajo, pero en el que también se recibe formación teórica.

De hecho, con un contrato de formación y aprendizaje no se trabaja a jornada completa. El primer año se trabaja el 75% de la jornada completa y un 85% el segundo año y el tercero. El resto del tiempo del contrato de formación se dedica a la formación para obtener un título de formación profesional de grado medio o superior o un certificado de profesionalidad.

Tampoco tiene nada que ver el contrato de prácticas con el convenio de prácticas que se puede establecer con una Universidad y que se dirige al estudiante, que se convierte en becario. Las acciones recogidas en el convenio de prácticas son prácticas no laborales y obligatorias para los estudios que se realizan en los últimos años y que no se pueden asimilar a un contrato en prácticas.

Las becas del convenio de prácticas suelen tener una duración de 6 meses.

Requisitos para ser contratado en prácticas

El trabajador deberá cumplir una serie de requisitos para poder firmar un contrato de prácticas:

  • Tendrá que tener un título universitario, de formación profesional de grado medio o superior, certificado de profesionalidad o equivalente
  • Para que los mayores de 30 años puedan entrar en un contrato de prácticas es necesario que no hayan pasado más de cinco años desde la obtención del título universitario o de otro tipo, siete si el trabajador posee algún tipo de incapacidad. Si el trabajador es menor de 30 años, no hay ningún plazo para disfrutar de un contrato en prácticas.
  • No acumular más de dos años trabajados en contratos en prácticas con la misma titulación o certificado de profesionalidad. Este es el periodo máximo que se puede estar trabajando en un contrato en prácticas con el mismo título. Si se obtiene otro título se puede trabajar otros dos años más con un contrato en prácticas con la nueva titulación.
  • Tampoco se puede estar trabajando más de dos años en un contrato de prácticas en la misma empresa y para el mismo puesto de trabajo, aunque sea con titulaciones distintas. Sí se podrá tener un contrato de prácticas con la nueva titulación o certificado de profesionalidad en otra empresa o en la misma con otro puesto de trabajo.

¿Qué debe tener en cuenta la empresa en este tipo de contrato?

La empresa debe asegurarse de que el trabajador posee la titulación adecuada para un contrato en prácticas. Puede ser universitaria, de formación profesional de grado medio o superior o el certificado de profesionalidad que acredita sus conocimientos. Para garantizar que la posee basta con solicitarle una una fotocopia del título.

Otro aspecto fundamental es que el puesto de trabajo y la categoría profesional se han de adecuar a la titulación y han de permitir al trabajador disfrutar de una práctica profesional adecuada a sus estudios. No hace falta que sea una identificación absoluta, basta con que le permita ejercitar una parte de lo aprendido a través del contrato en prácticas.

También hay que recordar que no se puede volver a hacer un contrato en prácticas para el mismo trabajador y el mismo puesto que ya ha desempeñado en la empresa con otro contrato en prácticas para la misma empresa y titulación cuando han pasado 2 años.

Para evitar que esto pueda suceder, al hacer un contrato en prácticas, se puede solicitar al Servicio de Empleo Estatal una certificación con los contratos que ha tenido el trabajador. El Servicio Público de Empleo Estatal debe contestar en un plazo de diez días y, si no lo hace, el empresario queda exento de toda responsabilidad sobre este aspecto en el contrato en prácticas.

Certificación de las prácticas

Cuando termina el contrato de prácticas, la empresa debe entregar al trabajador un certificado con las tareas que ha realizado, en qué puestos y la duración de las prácticas. Este documento le permitirá acreditar la experiencia obtenida.

¿Cómo debe ser el contrato de prácticas?

El contrato en prácticas debe formalizarse por escrito. Ha de recoger la titulación del trabajador, la duración del contrato de prácticas, el puesto de trabajo y el lugar desde el que se realiza el trabajo si no es en la empresa. Si el contrato de prácticas es a tiempo parcial también deben indicarse las horas que se van a realizar al día, al mes, a la semana y al año y su distribución.

Hacer un contrato de prácticas supone el alta en la Seguridad Social y que el trabajador cotice a la Seguridad Social en diferentes conceptos. Entre las cotizaciones están las del desempleo por lo que el contrato de prácticas también computará para cobrar las prestaciones por desempleo.

Al hacer un contrato de prácticas tiene que ser comunicado por la empresa al Servicio Público de Empleo y a los representantes de los trabajadores en un plazo máximo de diez días desde su firma.

El contrato de prácticas puede ser a tiempo parcial o a jornada completa.

Al igual que en el resto de contratos, el trabajador tendrá derecho a 30 días naturales de vacaciones por año trabajado o a 22 días hábiles en función del convenio colectivo.

Hay que tener muy en cuenta que incumplir alguno de los aspectos formales previstos para el contrato en prácticas puede desembocar en que finalmente sea considerado contrato indefinido y a jornada completa. La empresa tendrá que probar, en este caso, que es temporal o parcial para poder evitarlo.

Periodo de prueba

El convenio colectivo de la empresa puede determinar el periodo de prueba del contrato en prácticas, pero con algunas limitaciones.

El periodo de prueba no podrá ser superior a un mes si la titulación del trabajador es de formación profesional de grado medio o el certificado de profesionalidad es de nivel 1 ó 2.

Tampoco podrá pasar de dos meses si es formación profesional de un grado superior o el certificado de profesionalidad es de nivel 3.

Por último, el periodo de prueba del contrato de prácticas tendrá que ser inferior a 6 meses si el título es universitario.

Duración de las prácticas

El contrato de prácticas puede prolongarse desde 6 meses hasta 2 años. El convenio colectivo puede establecer mínimos de duración con al menos 6 meses y límites para el contrato de prácticas que pueden ser inferiores a los 2 años de máximo. Dos años es también el límite máximo que un trabajador podrá estar contratado con un contrato de prácticas con la misma titulación.

Si se produce alguna baja, su duración no cuenta para el cómputo global del contrato en prácticas. El trabajo en prácticas computará como antigüedad en la empresa.

Si el contrato en prácticas tiene una duración inferior a dos años puede prorrogarse, aunque no habrá un nuevo periodo de prueba. Se pueden realizar hasta dos prórrogas por periodos de tiempo que no sean inferiores al contrato de prácticas original. También en los contratos a tiempo parcial.

Extinción del contrato de prácticas

Si al final del contrato en prácticas y sin que hayan transcurrido los 2 años, el trabajador sigue realizando sus tareas, el contrato se prorroga automáticamente. Si ya han pasado los dos años y el trabajador continúa en su puesto pasará a considerarse que tiene un contrato ordinario indefinido.

Si el contrato de prácticas tiene una duración superior a un año, tanto el trabajador en prácticas como la empresa puede extinguirlo con un preaviso de 15 días.

La finalización del contrato no da derecho a ninguna indemnización, salvo que se haga sin el preaviso correspondiente. En este caso, tanto si es el trabajador como la empresa los que incumplen el precepto tendrán que compensar con los días en los que no se ha cumplido el preaviso. Si es el trabajador el que no ha hecho el preaviso se le descontarán los días transcurridos sin avisar hasta el límite de 15 y si es el el empresario tendrá que pagar los días que han faltado de preaviso, también con el máximo de los 15 días.

Hay que recordar que durante el contrato en prácticas se cotiza a la Seguridad Social y que pueden producirse despidos disciplinarios o también objetivos. En este último caso el contratado en prácticas sí tiene derecho a indemnización.

También se puede poner punto y final al contrato de prácticas si el trabajador no es aceptado durante el periodo de pruebas.

Cuando el contrato en prácticas finaliza siempre debe haber, como en todo contrato, un finiquito.

Salario de los trabajadores en prácticas

El salario de un contrato en prácticas lo marca el convenio colectivo de la empresa, pero en ningún caso podrá ser inferior al salario mínimo interprofesional. Si no se indica nada en el convenio colectivo, la retribución no podrá estar por debajo del 60% durante el primer año ni al 75% en el segundo año de lo que cobre un trabajador del mismo o equivalente puesto de trabajo.

Teniendo en cuenta el límite del salario mínimo interprofesional, en 2021, un trabajador en prácticas debe cobrar al menos 950€.

En el caso de los trabajadores de contratos de prácticas a tiempo parcial, el salario se fijará de forma proporcional con respecto a los de jornada completa.

Hay que recordar que el contrato en prácticas se prorrogará automáticamente cuando llega a su fin si no se indica nada en sentido contrario. Una vez se llega al tope de los 2 años, si el trabajador continúa en su puesto de trabajo su contrato en practicas pasará a ser considerado ordinario indefinido.

Bonificaciones para la empresa en el contrato en practicas

Las empresas que realicen contratos de prácticas cuentan con atractivos incentivos.

Las empresas que contraten a un menor de 30 años con un contrato de prácticas tendrán derecho a una reducción del 50% en la cuota a la Seguridad Social por contingencias comunes. También hay un ahorro del 75% de estas cuotas a la Seguridad Social si el contrato en practicas es a un trabajador menor de 30 años que estaba haciendo prácticas no profesionales en la empresa.

También hay una bonificación del 50% en las cotizaciones a la Seguridad Social si el contrato en prácticas es para una persona con una discapacidad mayor o igual al 30%.

La bonificación será del 100% si el joven contratado está inscrito en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, un registro a nivel europeo con el que los jóvenes pueden inscribirse en ofertas relacionadas con su titulación.

Las comunidades autónomas también ofrecen, en muchos casos, subvenciones por realizar un contrato de prácticas.

Ayudas para la transformación del contrato de prácticas en indefinido

Si la empresa convierte el contrato en prácticas en indefinido disfrutará de importantes bonificaciones. Si es un hombre, la empresa ahorrará 500€ durante tres años en cuotas a la Seguridad Social. Si es una mujer, serán 700€ los que se descontarán de las cotizaciones a la Seguridad Social, también durante tres años.

Gestión del personal en contratos en prácticas

Los contratos de prácticas son esenciales para asegurar profesionales cualificados para la empresa y garantizar así su futuro. Tener personal preparado y motivado es fundamental para el desarrollo de la empresa y el contrato en prácticas ayuda a conseguirlo.

Tramitar y supervisar el desarrollo de un contrato de prácticas es mucho más sencillo con un software como Papershift que ofrece a la empresa y al trabajador la posibilidad de sacar el máximo partido a esta modalidad de contratación.

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